Joker: Sonrisa asesina

Joker: Sonrisa asesina 1

Sinopsis.

“Hay gente que no quiere que tengamos cosas bonitas.”

El Dr. Ben Arnell está convencido de que será el psicoanalista que triunfe donde los demás han fracasado: va a curarle la locura al Joker. Se cree capaz de erigir un muro infranqueable entre él y el seductor vacío que se encuentra tras los ojos del villano. Y está completamente seguro de que, por mucho que sufra en el trabajo, podrá mantener a su familia a salvo de la oscuridad.

El Dr. Ben Arnell se equivoca de pleno.

Joker: Sonrisa asesina 2

Sinopsis.

“¿Seguro que soy yo quien está desubicado, doctor?”

El Dr. Ben Arnell formuló una promesa a su mujer e hijo: a pesar de consagrar interminables horas al estudio de la mente del Joker, tratando de llegar al fondo de su locura, jamás permitirá que la perturbadora personalidad de tan ilustre paciente afecte a su vida familiar. Sin importar la oscuridad que vislumbre en sus sesiones de trabajo, logrará mantener a su familia al margen del caos, la violencia y la sinrazón asociados al Príncipe Payaso del Crimen.

El Dr. Ben Arnell parece condenado a fracasar.

Joker: Sonrisa asesina 3

Sinopsis.

«Yo no lo abandonaré nunca.»

Todo lo que el Dr. Ben Arnell sabía es incorrecto, y su empeño por curar al paciente más ilustre y peligroso del Asilo Arkham puede tener consecuencias imprevisibles. Abrumado por semejante revelación y superado por los acontecimientos que han puesto su vida del revés, ¿a quién puede recurrir? El Joker espera con los brazos abiertos… ¡y lo único que necesita de Ben es que abra las puertas de las celdas!

El Dr. Ben Arnell debe tomar una decisión.

Autores.

Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Jordie Bellaire.

Publicado por.

ECC Cómics.

 

Esta reseña no tiene grandes spoilers de la trama, si has leído las sinopsis antes ya sabes más o menos de qué va, pero por si acaso te indico dónde acaba el comentario sobre cada tomo con una almohadilla (#) por si no quieres continuar leyendo.

Como tantas otras obras que exploran la psicología del Joker, lo que nos propone Jeff Lemire en este caso, es revivir la influencia del payaso del crimen a través de un psicólogo entusiasta llamado Dr. Ben Arnell – extrañamente parecido al actor Diego Luna -.

El Dr. Arnell se encuentra estudiando a nuestro Príncipe Payaso del Crimen y ha realizado algunos progresos en su investigación, sabe que es un reto, y si consigue averiguar de dónde viene su locura, si consigue curarlo… conseguirá llegar a donde ningún otro terapeuta ha conseguido llegar nunca.

El Dr. Arnell tras una dura jornada de trabajo llega a casa y a la noche, lee a su hijo un cuento antes de ir a dormir, el cuento en cuestión trata sobre un personajillo muy singular, el Sr. Sonrisas, quien, – de una forma muy poco sutil – genera el caos en Villafeliz.

Todo transcurre con cierta normalidad hasta que después de una de las sesiones con el villano, el Dr. Arnell empieza a tener alucinaciones. #Fin del tomo 1.

Las visiones continúan y de una manera muy palpable, el trabajo del psicólogo empieza a afectar a su vida personal. Entre todo esto se ve que el Joker tiene un plan, y las alucinaciones de Ben continuan. #Fin del tomo 2.

El Joker ha escapado, los demás villanos de Arkham han quedado en libertad y el caos se ha desatado.

Un Dr. Arnell enloquecido se ve arrojado a la cruda realidad de su triste vida, en una crisis de identidad, de ansiedad y de desesperación entremezcladas  y toma una decisión que le lleva a actuar de forma que solo puede romper la promesa que ha hecho a sus seres más queridos. #Fin del tomo 3.

Para quienes conozcan la historia de Harley Quinn este cómic seguramente no aportará nada nuevo, al final es una historia muy similar a otras que ya hemos visto, podemos ver algo de la propia Harley Quinn, de Aníbal Lecter, Trevor Reznik… Lo que llama la atención en este caso, si cabe, es el diseño de la narrativa, se trata de una trama muy simple, que es capaz de sintetizarse en a penas un par de líneas, pero la magia del guion nos sumerge en la angustia del Dr. Arnell siendo capaz – dependiendo de tu empatía – de trasladar a quien lee sus líneas a la piel del propio Doctor.

Es una obra fundamentalmente dialogada, a penas hay acción más allá del clímax, esto obliga a elevar un poco el trabajo de diseño y artístico, que es espectacular. 

Andrea Sorrentino y Jordie Bellaire cargan con casi el 70% de la obra, vale, es cómic, tiene que haber dibujos… No creo que la distribución de las viñetas sea ni aleatoria ni solamente idea de los artistas, no teniendo datos al respecto, como diseñador, soy casi capaz de asegurar que los planos, los primeros planos, los primeros primerísimos planos y la distribución de las viñetas es una continuación del trabajo de guión.

Tenemos páginas que en una primera lectura pueden pasarse por alto, pero en un segundo vistazo, vemos desafiada la estructura típica de 3×3 viñetas por página convertida a 2×4 haciendo el diseño de los barrotes de una celda, el tratamiento de los separadores de viñetas, – alguien decía: «este espacio blanco es lo más importante del cómic, porque es donde ocurren las cosas» -.

El arte es espectacular, realmente crudo, amargo y nos cuenta tanto o más que los propios diálogos, de hecho, yo, particularmente incluiría –  redundando en lo anterior -, el trabajo de arte como un plus al trabajo de guion.

Esta historia – como la mayoría de historias que están publicando en este formato de Black Label – podría haber sido perfectamente un tomo único, al final estamos hablando de grapas en tapa dura.

A mí, particularmente, – lo que no significa nada – me agrada este tipo de formato porque me permite no gastarme 30€ de golpe en un tomo único y voy haciendo la colección despacio y sin problema, pero entiendo que al final sale más caro y seguir la trama puede resultar incómodo por la innecesaria división en tres tomos más pequeños. 

Cierto es que como mencioné en la reseña el arte es espectacular y este formato (hablando de dimensiones) le viene muy bien, se aprecia cada detalle de los lápices de Sorrentino y es muy, muy disfrutable.

El guion está bien, la historia es simple, Lemire nos habla de la toxicidad de las personas, de la dependencia y del embotamiento de alguien que se sumerge demasiado en las tormentosas aguas de su trabajo.

Es una historia que te permite no haber leído nada de Batman ni del Joker, aunque te perderás algunas referencias – El Pez Sonriente entre otros – pero para nada dificulta la comprensión de la obra. Esto lo hace perfecta para lectores no iniciados que quieran indagar un poco en las artes manipuladoras del Príncipe Payaso del Crimen, pero, – y es un gran pero – no aporta nada nuevo al universo del Murciélago, DC tiene villanos muy interesantes con los que se podrían expresar emociones tan profundas como las que pretende explorar Lemire aquí, y no entiendo, más allá de que la marca Joker vende mejor, por qué siempre hay que recurrir a este personaje para contar historias tan trabajadas como esta.

Es un tebeo que SE DEJA LEER y yo lo recomiendo para los fans de estos dos personajes (como yo).