Joe Golem. Detective de lo oculto 1. El cazador de ratas y los muertos sumergidos.

Autores.

Mike Mignola, Christopher Golden, Patric Reynolds y Dave Stewart.

Publicado por.

Norma Editorial.

Sinopsis.

Cuarenta años después de que una catástrofe sumergiera parte de Manhattan bajo diez metros de agua, la Ciudad Anegada es escenario de acontecimientos extraños que Joe Golem se dispone a investigar. Una criatura tan misteriosa como terrorífica arrastra a los niños al fondo de los canales, y los fallecidos en las inundaciones regresan a la superficie… vivos.

Vaya por delante que la reseña trata sobre el cómic, publicado en nuestro idioma por Norma Editorial, no sobre el libro (que por cierto, no he leído).

En esta obra, los señores Mignola y Golden nos presentan una Nueva York de los sesenta tempranos, completamente inundada y convertida en un trasunto de Venecia oscura y decadente en la que un tal Sr. Church y un tal Joe (que podemos presumir será el protagonista) ejercen de detectives.

A través de un montaje paralelo se nos narra también la historia de una criatura mágica sita en algún pueblo de la Europa medieval que defiende a sus habitantes de los cruentos y recurrentes ataques de brujas que habitan el mundo.

A Joe le cae en las manos la labor de investigar la desaparición de unos muchachos, y la primera parada es el orfanato donde vivían. Así comienza El cazador de ratas. Una vez allí, la señorita Lori Noonan cuenta todo lo que sabe sobre los muchachos a Joe y este comienza la investigación.

Sabemos que las historias en la Europa medieval son sueños, en concreto son los sueños de Joe, sabemos que la criatura de arcilla con la que sueña es en realidad la famosa criatura del mito, el golem.

Los perturbadores sueños de Joe con esta criatura y con todo lo que la rodea generan en él malestar y pesar, pero el anciano Sr. Church tiene un analgésico que ayuda con los síntomas, un té que le hace olvidarlos y poder llevar así una vida más o menos normal (dentro de la normalidad de un investigador de lo paranormal, claro).

Página a página se va concluyendo la investigación y este tomo nos presenta otra historia. La de Los muertos sumergidos.

La historia comienza con el Sr. Church en su laboratorio empleando el péndulo (una máquina la mar de chula diseñada para detectar fenómenos o objetos de carácter mágico) con el fin de averiguar si existe alguna actividad sospechosa en la residencia de uno de los más grandes coleccionistas de curiosidades, bagatelas y artefactos arcanos de la ciudad. Tras una riña de la Sra. Noonan con el Sr. Church por lo que parece la custodia de Joe, nuestros detectives van a la desde luego no humilde morada de este coleccionista y aquí la historia da lugar a páginas y páginas de acción pulp perfectamente narrada.

La historia remata con la aparición de un trasunto de Orson Welles buscando un artefacto místico, un corazón, para emplearlo, sin duda, con algún horrible propósito.

La obra está bastante bien. Como entusiasta del género noir, aprecio especialmente las tramas que aportan algo más a la ecuación, y esto hace que Mignola sea uno de mis más valorados autores. Eso sí, esta obra está fuera del Mignolaverso.

Pero la verdad es que mis gustos personales poco importan en este caso. El guion es correcto, consigue el objetivo de mantenerte la cara pegada a las páginas y de entender la historia a la perfección. No se trata de una trama super compleja ni un plan orquestado durante 140 números previos: las historias son casi autoconclusivas a excepción de algunos pequeños cliffhangers, cosa que es de agradecer si lo que buscas es una serie abierta pero que no te haga repasar todo lo anterior cada vez que sale un número nuevo, cosa que pasa, con suerte, de forma anual.

El dibujo es oscuro, decadente y detallado, transmite la atmósfera y la ambientación perfectamente. Por la contra, no innova en narrativa ni explora técnicas nuevas. Aún así, es un dibujo que encaja perfectamente y te sitúa como espectador en las calles de la Ciudad Anegada y como parte involucrada – no como mero espectador – de las escenas de acción.

Destacar especialmente el trabajo de las portadas. Cada una de ellas merece la pena ser contemplada unos minutos pues reflejan con esmero el desarrollo de la historia y las sensaciones que esta transmite.

A nivel personal solo hay un elemento que no me gusta, que es el rostro de la Srta. Noonan. Cada vez que la veo me parece un señor enfadado, pero como digo, mis gustos no importan.

Conclusión.

Lo que nos proponen los autores de este trabajo son historias cortas, prácticamente autoconclusivas y contenidas en una buena ambientación noir al estilo Mignola. Una muy buena opción para leer algo de misterio y fantasía.

Se trata de un ejercicio sencillo que da lo que promete con unas calidades autorales a la altura y que, si bien no son comparables a las mejores obras de estos autores, no dejan de dar como fruto de su trabajo un cómic BUENO, BUENO.