Batman: Asesino de sonrisas

Autores.

Jeff Lemire, Andrea Sorrentino y Jordie Bellaire.

Publicado por.

ECC Cómics.

Sinopsis.

«Batman no existe. Ya lo sabes.»

El pequeño Bruce Wayne se crio viendo El guiñol del Sr. Sonrisas, pero es posible que el programa lo estuviera observando a él. Y el pequeño Bruce no solo miraba, sino que también escuchaba. Escuchaba al Sr. Sonrisas, que le hablaba tan solo a él a través de las ondas. Décadas después, está a punto de conocer la terrible verdad del veneno que le inoculó… en forma de asesino de sonrisas.

Tras formar equipo creativo en series tan aclamadas como Green ArrowEl viejo Logan Gideon FallsJeff Lemire y Andrea Sorrentino abordaron la mitología del Príncipe Payaso del Crimen a través de la miniserie Joker: Sonrisa asesina. El especial Batman: Asesino de sonrisas complementa tan ambicioso proyecto y representa una aproximación fascinante a la rivalidad que mantienen el Hombre Murciélago y el bufonesco criminal.

En este caso Lemire y compañía nos traen una continuación de la obra de Joker: Sonrisa Asesina, cuya reseña puedes encontrar si pinchas en este enlace.

Aquí se nos presenta un joven Bruce Wayne viendo el programa de El Guiñol del Señor Sonrisas, que al más puro estilo Art Attack le propone al joven Brucie crear a su nuevo mejor amigo. El niño Wayne, que ya era rarito de pequeño, hace una dibujo que podría desmotivar a cualquier profesor de artes por el resto de su carrera, y el Sr. Sonrisas le castiga haciendo que se clave unas tijeras en el ojo. Afortunadamente Martha entra en escena para poner al niño en su sitio.

Pasamos a la escena de un crimen, el GCPD con Gordon a la cabeza está listo para entrar a la orden de Batman, que se adelanta para analizar la escena. Lo que ve allí es absolutamente perturbador, dibujado con una maestría tal y una composición de página que saca a Sorrentino del común de los dibujantes y nos traslada al mostrador de esa carnicería donde se huelen la sangre, la humedad y la locura.

De repente hace aparición un «inesperado» Joker y aquí, amigos míos, empieza la verdadera historia.

Tenemos a un Bruce Wayne situado en la celda contigua al Doctor Ben Arnell, al que, si has leído, Joker: Sonrisa Asesina, ya conoces. Un Dr. Arnell que pone a Wayne en su sitio de una forma totalmente compasiva y amistosa, la situación está clara, conoce a Bruce Wayne, Batman no existe.

Lemire juega con la mente de todo el mundo en sus obras, la de sus personajes y la de la persona que se enfrenta a sus obras, con el trabajo de Sorrentino y Bellaire tratan ese lado tan humano de la percepción de la realidad, el no saber a veces qué es real y qué nos imaginamos, llegando en este caso al extremo de la locura.

La obra se fundamenta en si entras al juego, como el gancho de una aventura. Si decides ser una persona escéptica en lo que se narra sobre Bruce Wayne o mantienes tu fe intacta. Podríamos decir que el trabajo de los autores (y la autora) es sumergirte en esa espiral de dudas y acontecimientos que llevan a la anagnórisis del protagonista, pero la historia no trata realmente sobre el protagonista, trata sobre lo que tú piensas de él.

En mi opinión es una obra de una calidad muy buena, que se baña en el género de principio a fin y que, aún arriesgándome a contradecir a gente que forman en sí mismos auténticas Instituciones del cómic, diría que no es necesario haber leído la obra de la que desciende.

Es una lectura que se defiende perfectamente sola si cae en manos de gente con la madurez suficiente para saber de qué nos están hablando los autores. Tampoco es la primera vez que el Universo DC juega con la mente del cruzado de la capa de formas similares, quizás no tratadas de forma tan personal, pero es este tratamiento lo que le da la calidad especial a la obra.

Aún así, creo que se nota que es un encargo editorial porque Lemire no es precisamente un autor de desarrollo rápido y aunque no decepciona, sí que en algunas ocasiones se nota la tijera del editor para encajar el número final de páginas. Una obra que podría desarrollar más esta situación a la que se enfrenta Bruce y que puede saber a poco o dejarte con ganas de más.

Por lo de pronto seguiremos con Lemire y Sorrentino en DC Black Label en las páginas de Question: Las muertes de Vic Sage y después de su trabajo con esta serie y Green Arrow las traeremos aquí sin dudar.

Conclusión.

Mal que me pese este cómic tiene todos los componentes necesarios para ser un cómic recomendable, un buen guion, un buen dibujo, un buen color y una buena edición (salvo por la más que comprensible errata del lomo) pero aún así, y aunque me ha gustado mucho, no puedo darle más que un sello de SE DEJA LEER. La verdad es que yo, a título personal sí que lo he disfrutado mucho, y sí que lo recomendaría en casos muy particulares, pero es un cómic que por sus contraste de longitud y desarrollo narrativo da la impresión de que le falta historia antes de llegar al final.